La Corriente promueve modelos de negocio innovadores de paquetes de servicios residenciales a través del proyecto europeo frESCO

Hoy os contamos más sobre el proyecto europeo frESCO cuyo objetivo es interactuar con las ESCO y los agregadores de demanda para permitir el despliegue de modelos comerciales innovadores sobre la base de nuevos paquetes integrados de servicios de energía en forma de eficiencia energética y gestión de la demanda, que optimicen el rendimiento energético a través de la flexibilidad.

¿En qué consiste la Contratación de Rendimiento Energético?

La Contratación de Rendimiento Energético (EPC) es una forma de «financiación creativa» para la mejora del capital que permite financiar las mejoras energéticas a partir de reducciones de costes. Bajo un acuerdo EPC, una organización externa (ESCO -ESE) implementa un proyecto para – mejorar la eficiencia energética o la producción de energía renovable – y utiliza el flujo de ingresos de los ahorros de costes o los retornos de la energía renovable producida para reembolsar los costos totales del proyecto, incluyendo los de la inversión inicial. Esencialmente, las Empresas de Servicios Energéticos (ESE) no recibirá su pago a menos que el proyecto permita un ahorro de energía como se esperaba.

El enfoque se basa en la transferencia de los riesgos técnicos del cliente a la ESE, en función de las garantías de rendimiento dadas por la misma. En la contratación EPC, la remuneración de la ESE se basa en el rendimiento demostrado; una medida del rendimiento es, por ejemplo, el nivel de ahorro de energía o los beneficios de un servicio energético. El contrato EPC es un medio para garantizar las mejoras de la infraestructura de las instalaciones que carecen de conocimientos de ingeniería energética, mano de obra o tiempo de gestión, financiación de capital, comprensión del riesgo o información tecnológica. Por lo tanto, los clientes con poco efectivo pero con buena solvencia son óptimos clientes potenciales para el contrato EPC.

¿Con qué barreras se encuentra la Contratación de Rendimiento Energético?

A pesar del gran potencial económico de ahorro de energía en la UE, hoy en día muy pocas ESE aplican la Contratación de Rendimiento Energético al mercado residencial debido a las siguientes barreras, las cuales hacen que la aplicación a gran escala del modelo de EPC de las ESE para los edificios residenciales sea particularmente difícil:

  • Altos costes de transacción: los periodos de recuperación de la inversión en el marco de los contratos EPC no son atractivos;
  • Elevada fragmentación del mercado: existe una gran número de edificios que se caracterizan por disponer de una variedad de tecnologías y dispositivos instalados que,     – o bien no están conectados o -es el caso de los dispositivos «inteligentes»- la diversidad de protocolos de comunicación y la falta de directrices claras de normalización aumentan la complejidad de las tareas de recopilación y gestión de datos;
  • El dilema propietario/arrendatario: el propietario no tiene un incentivo económico para reducir los costes de la electricidad, que son pagados por los arrendatarios, lo que hace que las inversiones sean poco atractivas y que los plazos de amortización sean considerablemente elevados;
  • Variedad de las necesidades y comportamientos individuales que requieren un tratamiento personalizado cuando se trata de la gestión de la energía para evitar perturbaciones en la vida cotidiana y la degradación del nivel de vida;
  • Falta de información y conocimientos especializados en el ámbito de los consumidores residenciales en materia de EPC y gestión de la energía, así  como reticencia a participar en una interacción constante con los sistemas domésticos y los proveedores de servicios para maximizar los beneficios de la energía;
  • Miedo a depender de contratistas ya determinados durante un largo período;
  • Incapacidad de los inquilinos/propietarios de los hogares para hacer frente a las inversiones iniciales (si es necesario) y falta de subvenciones públicas y de financiación per cápita, especialmente si se tiene en cuenta el escaso atractivo de los planes y servicios típicos del contrato EPC.

¿Cómo se presenta el futuro?

Por lo tanto, los nuevos EPC deben desvincularse de los actuales contratos de rendimiento basados en el ahorro para permitir la adaptación a la evolución de las tendencias del mercado energético junto con la introducción de novedosos planes híbridos que no solo reduzcan los costes, sino que también creen nuevas corrientes de ingresos para los consumidores finales/prosumidores, habilitándolos para que participen en las transacciones energéticas y se conviertan en agentes activos.

Se espera que  este enfoque reduzca significativamente el periodo de recuperación de las inversiones en equipos inteligentes, recursos y activos energéticos distribuidos (por ejemplo, almacenamiento, vehículos eléctricos), aumentando así el atractivo de los modernos EPC tanto para el inversor (ESE/agregador) como para el del consumidor (permitiendo también la eliminación del dilema entre inquilino y propietario).

En este contexto, el proyecto frESCO ha recibido financiación del programa de i +d Horizonte 2020 de la Unión Europea en virtud del acuerdo de subvención Nº 893857, de 1 de junio de 2020, para llevar a cabo la próxima generación de EPC sobre la base de:

  • modelos empresariales sinérgicos entre agregadores y ESE;
  • servicios energéticos híbridos innovadores que combinen adecuadamente la eficiencia energética y la respuesta a la demanda;
  • disposiciones legales/contractuales claras y bien especificadas;
  • planes de medición y verificación objetivos para garantizar la verificación objetiva de los ahorros y la remuneración justa y transparente de la flexibilidad con arreglo a los principios de los planes de pago por rendimiento.

Para este objetivo, el consorcio del proyecto frESCO, (bajo la coordinación de LA  FUNDACIÓN CIRCE CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE RECURSOS Y CONSUMOS ENERGÉTICOS y con la participación de La Corriente Soc. Cooperativa) introducirá una variedad de paquetes de multiservicios que serán proporcionados por las ESE/agregadores a los consumidores residenciales, en el marco de las ofertas ampliadas de EPC bajo el principio de Pago por Rendimiento. 

Estos paquetes combinarán:

  • La modernización de edificios y las inversiones para la instalación de equipos inteligentes (medición, detección, actuación), junto con ofertas ampliadas para la instalación de unidades de generación distribuida (FV) y de almacenamiento (baterías);
  • Medidas de eficiencia energética, que abarcan la transformación del comportamiento, orientación específica hacia el ahorro de energía, junto con conceptos más avanzados para la medición neta/ maximización del autoconsumo mediante la automatización inteligente tanto a nivel de los edificios como de la comunidad energética local;
  • Servicios de flexibilidad (con la introducción de almacenamiento y, si se dispone, vehículos eléctricos, como medio para aumentar la flexibilidad);
  • Servicios no energéticos (conservación del confort, calidad del aire en interiores, seguridad, bienestar, servicios de notificación de emergencias, etc.).

Este nuevo modelo de negocio se pilotará en 4 sitios diferentes: España, Francia, Croacia y Grecia, con características complementarias en términos de tipología de edificio, clima, legislación, consumo de energía, activos energéticos, grupos de consumidores, etc., lo cual facilitará la replicabilidad de las soluciones frESCO en Europa.

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