No hay ningún riesgo de quedarte sin luz.

El proceso de cambio de suministro está regulado por Real Decreto 1435/2002, de 27 de diciembre y se gestiona de manera automática. Una vez nos des tus datos, nos ocupamos de las gestiones con el distribuidor, para que, en un mes y medio y sin coste alguno, tengas un nuevo comercializador en casa.

Es como cambiarse de compañía telefónica, y tu suministro no corre peligro en ningún momento (todos los domésticos estamos protegidos por las compañías distribuidoras, que son quienes garantizan tu suministro). En caso de que faltásemos a nuestras obligaciones, seríamos sancionados, inhabilitados y nuestros clientes (sin necesidad de hacer ningún trámite) pasarían de manera automática al comercializador de último recurso presente en la zona.